Un amigo solía decir cuando jugábamos golf, no puedes tener ansiedad, ni en el golf, ni en el sexo. Te va a ir mal.
Nunca lo hablé con él, pero se quedó corto, tampoco debes ser ansioso a la hora de vender.
Si la depresión en términos generales es la preocupación por el pasado, la ansiedad es la preocupación por el futuro, por uno que aún no ha llegado y que por lo general, las cosas malas que pensamos nos van a suceder, el 90% de las veces no ocurren y el 10% restante que sucede, no es tan grave ni de la magnitud que nos lo imaginamos.
Fisiológicamente, lo que la ansiedad genera es estrés y este lo que hace en el cuerpo es prepararnos ante un eventual ataque. Para poder reaccionar, ya que el cuerpo es muy inteligente, redirige la sangre a los músculos de las piernas y los brazos para que podamos huir o pelear. También sube la frecuencia cardíaca para estar totalmente listo para actuar.
Esto lo que significa es que en un momento de ansiedad tu circulación baja en tu cabeza, lo cual te lleva a no estar listo para analizar, entender, preguntar y gestionar que es lo que necesitas para vender.
LA REFLEXIÓN
La ansiedad mata tus ventas, por una simple razón. Tu cabeza está pensando en el resultado o en la necesidad del mismo o en las consecuencias de no lograr el objetivo.
Ahí es donde aparece la bendita ansiedad. Y ahí es donde tu probabilidad de conversión se hunde mucho más rápido de lo que se hundió el mercado de valores en la crisis del 2008.
EL APRENDIZAJE
Hay varios caminos que puedes utilizar en los momentos en los que sufres de ansiedad, yo te voy a recomendar en esta ocasión solo dos.
Ni tres, ni uno, dos apenas.
La respiración del 4, 7, 8. La utilizan los Navy Seals y también la usaron los Argentinos en la final de Qatar a la hora de cobrar los penales. Los números representan segundos. Tomas aire en 4s, mantienes 7s y botas el aire en 8s. Hazlo 10 veces, te devuelve la sangre a donde debe estar para tener performance.
La número 2, es fíjate en lo que debes hacer.
Nunca fui un jugador de fútbol brillante, pero rendía a punta de entrenamiento. En alguna ocasión tomé la decisión de enfocarme en 3 cosas, cómo estaba perfilado y donde estaba parado, a quién se la iba a dar antes de que me llegara la pelota (lo que facilitaba la decisión) y siempre saber dónde estaba el rival.
Mi cabeza estaba en eso, estaba tan enfocado en el proceso que no tenía forma de sentir ansiedad.
Ya después me rompí la rodilla y eso quedó en el pasado.
LA EJECUCIÓN
Para tu proceso de ventas crea tu propio sistema, el que sea, no importa. Piensa en retrospectiva que has hecho paso a paso, en los negocios donde has tenido éxito.
Escríbelos, piensa en el porqué y crea tu propia receta
De esta manera, cuando empieces a sentir que tus pulsaciones empiezan a subir, ejecuta tu receta.
¿Se entiende?
Si conoces a alguien que sepas que sufre de ansiedad en las ventas comparte esta newsletter, te lo van a agradecer.
Si tu tema de ansiedad viene por el lado del sexo o del golf, escríbeme y te paso el teléfono de mi amigo, eso ya se lo dejo a él.
Un abrazo apretado,
Miguel Rozo