En unas muy recientes conversaciones de ventas, apareció una palabra que se repetía con frecuencia.
Miedo.
Es algo que está permanentemente en nuestras cabezas y es en muchos casos un decisor de lo que alcanzamos o no. Es un estado que puede llegar a paralizarte, podría ser ese punto de inflexión para llegar o no a donde quieres llegar.
Me atrevería a decir que después de la palabra amor, el miedo es una de las más utilizadas en las canciones, al menos así es en las de The Mills, una banda que te recomiendo.
Hay muchos vendedores que sufren de miedo y esto afecta sus resultados. El que yo más encuentro es el miedo para atreverse a hacer las cosas diferentes, mejor seguir haciendo lo que hacen todos, ir a la segura, así no sea eficiente. Es el miedo a cambiar, a crecer.
Así que la newsletter de hoy, está dedicada al miedo.
Para mí el miedo es una bendición, me salva la vida a diario. Si no sintiera miedo ya me hubiera montado en una moto a 300 kms por hora en Bogotá y no duraría 2 días en este planeta.
Gracias miedo por existir.
Un tema no menor es, todos sentimos miedo. Si sientes miedo de sentarte a hablar con tu jefe, él también tiene miedo. Si lo sientes para ir a hablar con esa persona que quieres conocer, esa persona también lo siente.
Para mí es liberador. Pienso cuando tenía que cruzar un salón entero en una fiesta para sacar una niña a bailar, me daba pánico, pensaba que yo era el único, como me hubiera gustado tener claro que ella también tenía miedo.
Así que algo que hago bajo cualquier escenario que este, es agradecer por el miedo, pero dejarle muy en claro, a ver miedo, sé que no te puedo bajar del carro de mi vida, pero quien maneja el carro soy yo, no tú. Te ofrezco la silla del copiloto, toda tuya, puedes poner la música si quieres, pero quien tiene el volante soy yo. Eso sí, prohibido el reguetón.
2 cosas adicionales con el miedo.
Lo mejor en la vida está justo detrás del miedo, solo hay que cruzarlo. Está ahí, no más, a unos pocos metros, centímetros posiblemente. No tienes que ir a buscar la vasija llena de oro al final del arcoíris, simplemente debes cruzar tu miedo. Qué sea tu motivación.
Y por último, mira el miedo como un faro.
Los faros eran una guía para ubicar los barcos cuando se aproximaban a los puertos. Así que usa el miedo de la misma manera. Si te da miedo, por ahí es.
Te lo explico con un ejemplo:
O mejor con un par de preguntas ¿Sientes miedo cuando te aproximas a esa persona que te gusta y quieres conquistar? ¿Sientes el mismo miedo con alguien que no te gusta?
¿Ves la diferencia?
Usa esto en tu gestión de negocios, muchas cosas sé vana desbloquear en tu profesión. Créeme.
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Un abrazo apretado,
Miguel Rozo